EL TORO DEL AGUARDIENTE
EN ESTE CURIOSO REPORTAJE, PODREMOS INDAGAR UN POCO SOBRE LA HISTORIA DEL TORO DEL AGUARDIENTE EN EL CARNAVAL DEL TORO, SIN LUGAR A DUDAS, UNO DE LOS MOMENTOS EMBLEMATICOS DEL CARNAVAL.
Si en la espera del encierro se hace tangible la intranquilidad, la emoción, el nerviosismo de todo lo que sentimos por su belleza y colorido, por su forma de desarrollarse, entre la duda de si serán los bueyes los que dirigen la marcha plácidamente o vendrá en cabeza un toro que corte con sus cuernos el viento, limpie de gente los alares o se lleve por delante los corredores, en el Toro Del Aguardiente se masca, y mucho mas, todo lo anterior; con el aliciente de que la figura, la estrella, es sólo un toro.
Hablando de uno sólo de estos animales, el peligro es mucho mayor. Aquí no puede existir el que esté arropado por los cabestros, que no se suelte de los compañeros y busque pelea. No. Es el animal que, encampanándose, nos muestra su belleza y esplendor; el toro sólo es dinamita prendida, es el animal que va a ir a todo lo que se mueva y lo que no se mueva.
Un toro que cuando salta de la jaula pisa terreno duro se beneficia en el primer tiempo, aunque a la larga le perjudique. Al estar en libertad se desliga del nerviosismo del cajón recuperando su fortaleza y poderío. Un toro sólo es mucho toro.
Que hubo en otras épocas el "Toro Del Aguardiente" todos lo sabemos; aunque se desconozca mucho su forma de lidia y por qué su suspensión. Pero cuando lo hubo, fue metido con bueyes en encierro exclusivamente para lidiarlo solo... Y es más; yo creo que cuando se le daba suelta, su plaza o terreno fue la ciudad, cerrando sus puertas de las bóvedas, y por lo que, si hubo alguna desgracia, fue suspendido por el inconveniente de no dejar salir a las personas de sus casas.
Hoy el trayecto entre el Registro y la plaza es suficiente para divertir al público y los aficionados al arte de Cúchares. Hay terreno para poder cortar y torearlo. Con una visibilidad extraordinaria desde la muralla y esa banqueta del foso, entre el Registro y la bóveda, donde la emoción de sentir el toro cerca se hace palpable.
Así que, "farinatos" y forasteros, procurar ver este festejo, resucitado en el año 1978 y en el que los protagonistas son el toro y unas perrunillas riquísimas y un aguardiente seco; tan seco como puede dejarte el toro si te dejas coger.