SUBASTA DE TABLAOS

DE TODOS ES CONOCIDA LA PLAZA DE TOROS QUE SE LEVANTA EN LA PLAZA MAYOR PARA LOS DIAS DEL CARNAVAL, PERO LO QUE MUCHOS DESCONOCEMOS ES LA TRASTIENDA DE ESTE COSO, ¿QUIEN?, ¿COMO? Y ¿POR QUE?, AÑO TRAS AÑO SE PONEN MANOS A LA OBRA PARA ACABAR ESTA OBRA MAESTRA QUE SON "LOS TABLAOS" DE LA PLAZA.

El bando de la alcaldía anunciando la subasta de los tramos de barreras, removía el cotarro de carpinteros, albañiles y otros artesanos. Qué bien por tradición, bien por ir en busca de unos dinerillos que les ayudaran a los gastos del Carnaval, daba una nota de primicia a todo ese entorno que rodeaba y rodean a estas fiestas mirobrigenses.
La subasta se celebraba en las primeras horas de la noche de un día de enero o febrero dependiendo de la cercanía del Carnaval, y lo primero que hacían todos los potenciales constructores de los "tablaos"  era quejarse de los carísimos precios prefijados como tipo de arranque de la subasta.
Luego a la hora de la verdad, recordamos aquellas subastas de hace más de 40 años, los precios iníciales e 100 pesetas para los tendidos de la acera del sol o las 150 pesetas de la sombra multiplicaban por 4 o por 5 la cifra final. Y aunque menos aceptación, tenían los grandes tendidos, aquellos 23, 24, 25, 26, 27, 41 y 42, por la gran cantidad de madera tanto en tablas como tablones y vigas para las jácenas, la verdad era que bien los maestros de obras, o bien la cesión que éstos hacían a sus habituales operarios, la verdad era que todos los tramos eran rematados con protestas o sin protestas.
En esta época había un tramo que por desvalorar un sector de gran dimensión y estar situado en el mejor sitio de la plaza se lo disputaban siempre a uñas los hermanos Aller contra cualquier otro postor
También había dos tramos, que nadie los quería ni regalaos. Eran los que se construían al final de la acera de la sombra y cuyo desarrollo, al igual que él, coincidía con lo que ocupaba "Galerías Ciudad" ;, era de una dificultad tremenda, por iniciarse en ellos las curvas y las jácenas de remate, era tan difícil que pocos se atrevían a realizarlos.
Volviendo a la subasta, ésta se celebraba en el Salón de Sesiones, atiborrado de gente siempre y tras la lectura del Secretario del pliego de condiciones, así como de la reserva que se hacía para los duelos de los inmuebles afectados o comercios de ellos, el primer tramo que salía a asta era el 3, para el que empezaban las primeras pujas que luego ya enmarcarían lo que iba a ser el talante de la subasta.
Al llegar al tramo 4, allí estaban Toño y Fonso (los hermanos Aller) dispuestos a no dejar el tablao del callejón. ¡Que disgustos se llevaban, cuando algunos por hacerles la puñeta, más que por quedarse con el tendido, subían las pujas!
Allá por los la mitad de los años 30, hubo bastante pugna por los tendidos que enmarcaban la puerta que daba acceso a la parte inferior de la plaza, ya que hubo años que se construyo sobre el vano de esa puerta un tendido, y además se comenzaron a construir palcos, que eran muy solicitados por los aficionados, cosa que igual ocurría con los tendidos de la acera de Abarca.
Todos los días que transcurrían desde la subasta, hasta el miércoles de ceniza, los constructores miraban a lo alto, más que los labradores, pues muchos invertían sus ahorros en la licitación, madera y puntas y la lluvia y el temporalizo, que tantas veces mediatizaban pero no interrumpían los festejos, influían en la recolección dineraria del caso.
Hoy en día la plaza está compuesta por 46 "Tablaos"  que siguen saliendo a subasta año tras año, con su habitual queja por la subida de precios (normalmente la subida del IPC)
Este año como apunte, decir que los adjudicatarios de los tablaos han solicitado al ayuntamiento el poder cobrar por las capeas que se celebran después de la corrida de las tardes del carnaval