El Sanatorio, historia y reflejo del Carnaval del Toro
                    
Entrevista realizada por Fran López Galán
Calles medievales, palacios, antiguas casas señoriales, escudos de piedra, patios… Cuando hablamos de Ciudad Rodrigo nos vienen a la mente siglos y siglos de una historia que, a través del tiempo, ha estado abrazada por el recinto amurallado de la antigua Miróbriga.  Y es que son muchas las joyas que encierran las piedras de la ciudad. Sin ir más lejos, en la Plaza Mayor, encontramos uno de esos lugares que podríamos considerar como un elemento más del Patrimonio con el que cuenta Ciudad Rodrigo. Si en un lienzo en blanco ponemos tradición, esfuerzo y unas pinceladas de Carnaval del Toro el resultado final de la obra siempre será el mismo: El Sanatorio. Un bar que encierra la historia de uno de los carnavales más antiguos de España. Por todo ello ha sido, es y será el establecimiento con el museo dedicado al Carnaval del Toro más importante de Ciudad Rodrigo.
Manuel Santos Toribio García es el encargado de dirigir El Sanatorio para que no pierda ni un ápice de su esencia. Después de tres generaciones, es él quien continúa con la tradición familiar de un bar que creó su abuelo hace ahora unos 70 años.

Manuel Santos Toribio García :                                                                                                                                                                                                                                                                
Todo comenzó con mi abuelo. Él cogió el bar y de mi abuelo pasó a mi padre y después seguí yo.
Se han hecho algunos cambios en el establecimiento pero lo que siempre se ha mantenido inalterable
es la decoración.

Pregunta: Muchas de las personas que entran en el bar desconocen su singularidad y se
sorprenden por la decoración, ¿no es así?

Respuesta: Es verdad. Todo comenzó con mi abuelo. Él empezó a poner todas estas fotos relacionadas
con el  Carnaval del Toro. Mi padre, por tradición, continuó y, al igual que ocurrió con el bar, pues fui yo
quien siguió aumentando la colección.

P: ¿Cuántas fotos hay en total?
R: Hay que distinguir entre fotos y cuadros. En algunos cuadros hay hasta 8 y 10 fotos. Cuadros hay
unos 570 más o menos.
Y fotos habrá unas 680 o 700.

P: ¿Le han contado alguna vez la historia de la primera fotografía?
R: No. La verdad que no. La más antigua es de 1890 pero mi abuelo murió cuando yo tenía sólo
dos años y mi padre nunca me supo decir cuál fue la historia de esa primera fotografía.

P: Me imagino que junto a la primera habrá otras muchas que tengan algo de especial.
¿Podría elegir alguna?

R: Hay varias. Hay una que tiene un toro que cogió a dos personas y se ve cómo llevaba a una en
cada cuerno. En otra está “el Tragedias” dentro de la bóveda con un toro a cada lado. La más antigua,
como ya dijimos, que es de 1890. Hay otra de 1928. También hay de los carnavales que se hicieron
en agosto. Hay muchas fotos y muchas historias que contar.

P: ¿Qué se intenta reflejar en las instantáneas? ¿También hay personajes famosos como toreros?
R: No. De toreros no hay tanto. Todo esto es más bien sobre el Carnaval. De la fiesta en sí. Hay alguna de toreros pero lo que reflejan sobre todo es el ambiente en la calle, la fiesta de los toros, el Carnaval.

P: ¿Y queda sitio para poner más?
R: Si. Todavía queda sitio.

P: ¿Cuándo acaba el Carnaval ponen siempre fotos nuevas o cuándo amplían la colección?
R: Si. Después de carnavales siempre ponemos alguna. Mucha gente viene preguntando cuál es la foto nueva. Todos los años hay novedades.

P: ¿Hay algún tipo de relación entre el nombre del bar y la historia que todos podemos encontrar dentro?
R: Hay varias historias. Al principio, hace muchos años, la plaza de toros se ponía en la parte inferior de la plaza. Por esta zona del bar estaban los toriles y se decía que esto era el sanatorio porque cuando había una cogida al herido lo metían aquí y le daban coñac y aguardiente y los curaban a todos (risas). Estas son las historias que cuenta la gente mayor de este pueblo.

P: ¿Cómo ven el Carnaval de Toro desde El Sanatorio? ¿Les gusta?
R: Lo vemos de maravilla. Es una inyección muy grande para Ciudad Rodrigo. Mi padre, por ejemplo, siempre participó mucho en el Carnaval porque siempre estuvo de director de charangas. Era muy participativo y le gustaba mucho.

P: ¿Y usted?
R: Yo de momento no. Me gustan pero no participo porque yo tengo que trabajar.

P: ¿Y cómo se lleva eso de que mientras unos se divierten otros tienen que trabajar?
R: Bien porque también nos divertimos. A nuestra manera pero también nos divertimos.

P: ¿El horario en carnavales cambia con respecto al resto del año?
R: Nosotros abrimos a las 9.30 o 10 y cerramos a las 2.30 o las 3 de la mañana. Las 24 horas sería imposible
porque nos caeríamos al suelo (risas).

P: Y durante esos días del Carnaval del Toro ¿hacen algo única y exclusivamente para esos días?
R: Todo lo que hacemos lo hacemos igual durante todo el año. Hay que destacar que por ejemplo un año
servimos mil raciones de huevos fritos con farinato.

P: ¿Durante todo el Carnaval?
R: No, no. Durante un solo día del Carnaval. Fue en el año 2001 o 2002, más o menos.

P: Y desde entonces, ¿cómo ha evolucionado la situación?

R: Más floja. Cada año va más floja porque yo veo que los carnavales están perdiendo mucho.

P: ¿En qué sentido?
R: Están perdiendo mucho por la simple razón de que esto es el Carnaval del Toro y el toro está bajando mucho.
Están metiendo utreros… en definitiva, novillos. Y la gente viene a ver toros y como no los ven pues no vuelven, no repiten.

P: Entonces, ¿esa podría ser una de las cuestiones que menos le gustan del Carnaval?
R: Por supuesto. Ha perdido calidad en el sentido de los toros. En los demás igual está ganando cosas pero en cuanto a los toros está perdiendo bastante, según mi opinión.

P: Si eso es lo que menos le gusta del Carnaval, ¿qué es lo que más le gusta?
R: A mí me gustan mucho los disfraces. También está muy relacionado con los toros pero insisto en que el Carnaval está subiendo en calidad pero está bajando muchísimo por los toros.

P: ¿Qué se podría hacer para mejorar esa situación que califica como decadente?
R: Pues meter toros como Dios manda. En cuanto al tema económico se pueden hasta ahorrar dinero trayendo toros de verdad.

P: ¿Cambiaría algo del Carnaval?
R: No. Pero yo creo que lo han alargado demasiado. Debería ser como siempre, es decir, domingo, lunes y martes. O sábado por la tarde, domingo, lunes y martes. Ahora ya han metido también el jueves.
Antiguamente se trabajaba el sábado hasta las dos de la tarde. Había una corrida de beneficencia de las monjas del asilo y luego ya el domingo era cuando había encierro y toros. El sábado no había encierros al mediodía ni nada. De hecho, por eso había hasta cenizos. Ahora ya no porque no habría ni cuerpo ni bolsillo que aguantase eso.

P: Es amante, por tanto, de la fiesta nacional. ¿Qué opinión tiene sobre la polémica que se está generando en cuanto su eliminación o a los cambios que se quieren hacer?
R: La fiesta nacional tiene que seguir por siempre jamás.

P: Además, en unos años, podría afectar de lleno a Ciudad Rodrigo. ¿Cómo ve todo ello?
R: Claro que afecta. Nos perjudicaría tanto desde el punto de vista comercial como del personal. Si quitan el Carnaval de Ciudad Rodrigo se acabará también Ciudad Rodrigo. Somos un país de turismo y podríamos acabar con ese turismo si quitan los toros.

P: A pesar de todo el Carnaval del Toro está a la vuelta de la esquina. ¿Qué consejo o recomendación tiene para todos aquellos que van a venir a Ciudad Rodrigo durante los carnavales?
R: Pues que vengan a divertirse, que disfruten y que no tengan barullos. Simplemente eso.

P: ¿Y para el futuro del Carnaval? Este año igual la crisis pase factura pero ¿qué espera para los próximos años?
R: ¿Crisis? Yo creo que en España la crisis para la fiesta no existe. Para comer o eso si pero para fiesta no. Yo nunca he visto crisis con la fiesta. ¿Has visto crisis durante las navidades? Pues en carnavales, menos. Eso sí, espero que todo salga bien para el futuro.

P: Pues mucha suerte para ese futuro y que El Sanatorio siga siendo lo que es hoy en día, un reflejo de la historia de nuestro Carnaval, el Carnaval del Toro.

R: Muchas gracias.